COMPETIDORES
El mercado de la fotografía deportiva se sostiene sobre el trabajo manual: el fotógrafo cubre una competencia, clasifica miles de tomas en carpetas a mano y las envía por mensajería y redes sociales. De ahí la conclusión para la estructura del producto: no gana quien tiene la mejor toma, sino aquel donde el participante se encuentra a sí mismo en un minuto y compra sin salir de la galería.




















